¿Y qué, dónde está el hantavirus?

Van pasando los días y, efectivamente, no ha habido ninguna pandemia de hantavirus. Ni siquiera epidemia. De hecho, los únicos casos positivos de esta afección solo se han registrado entre pasajeros del crucero Hondius que compartieron travesía y, probablemente, también espacios cerrados. Pero, a diferencia de la covid, no ha habido ni un solo caso de positivo entre contactos de contactos. Los expertos ya nos dijeron desde el minuto cero que, precisamente, la gran diferencia entre el hantavirus y el coronavirus era la poca eficiencia transmisora de uno y otro. El virus que provocó la pandemia de hace seis años era altamente contagioso y saltaba de persona a persona con relativa facilidad, mientras que el hantavirus es de una transmisión más baja, entre otras cosas, porque tiene una letalidad de entre el 40 y 60%, de modo que la muerte del huésped comporta también la muerte del virus.

Todo esto ya nos lo habían explicado. Esto, y también que —a diferencia de la covid-19— el hantavirus era un viejo conocido de los científicos y, por lo tanto, mucho más previsible anticipar sus movimientos y, en consecuencia, mucho más fácil controlar su comportamiento y gestionar adecuadamente cualquier brote. La covid-19, como su nombre indica, era un nuevo virus detectado en el año 2019 y, por lo tanto, con una nula historiografía epidemiológica. Lo que más se le parecía eran las otras variantes de coronavirus, que, efectivamente, tenían una sintomatología parecida a una gripe y, por eso, las primeras comparaciones........

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