La selección española y el sentimiento nacional
En estas últimas semanas, muchos catalanes se han escandalizado a raíz del seguimiento que la selección española de fútbol ha provocado en Catalunya. Ver a una parte de nuestros jóvenes con la camiseta de la Roja, algunos con la bandera española como complemento, ha supuesto un choque emocional para mucha gente. No ha ayudado, por supuesto, el espectáculo de nacionalismo español absolutamente casposo que hemos podido ver en una parte del público que siguió los partidos desde las pantallas gigantes que algunos ayuntamientos catalanes montaron para la ocasión. Después de cada partido, hemos visto coches por nuestras calles haciendo sonar la bocina e incluso se han tirado cohetes de celebración. Algunos inconscientes han tirado fuegos artificiales en las urbanizaciones situadas en medio del bosque, con el riesgo evidente de provocar un incendio que los engullera a ellos mismos. Seguramente les daba igual quedar chamuscados, si podían celebrar que eran españoles y habían ganado el Mundial. Ante todo esto, no han sido pocos los catalanes que lo han vivido como si fuera el fin del mundo, como si una horda de mongoles arrasara el país, como si un meteorito aplastara los últimos copos de catalanidad que todavía resistían. Algunos catalanitos aseguraban no reconocer a su hermano, a su vecino o a su hijo, contagiados por esta fiebre española. Puedo entender esta sensación perfectamente, claro.........
