Expats en el Poblenou: advertencia y solución
La Plataforma per la Llengua ha hecho público esta semana un informe sobre el impacto de la llegada de extranjeros con un alto nivel adquisitivo, normalmente procedentes de países europeos, de Estados Unidos, de Canadá o de Australia, en los usos lingüísticos, sociales y comerciales del barrio de Poblenou de Barcelona. Es un estudio riguroso y cuidado centrado en un barrio que ha recibido en los últimos años la llegada de personas procedentes de países más ricos que el nuestro, en un porcentaje que dobla la media de la ciudad. Casi cada semana voy a Poblenou por cuestiones laborales y puedo dar fe de la realidad que describe este informe: desplazamiento del comercio tradicional, cambios en el sector de la restauración, una subida insostenible de los precios de los pisos y una menor presencia de la lengua catalana. Es lo que se conoce como gentrificación, cuyo efecto directo es la marcha de vecinos del barrio por la imposibilidad de poder comprar una vivienda o pagar un alquiler. Los expats no solo vienen a vivir a nuestra casa, sino que lentamente están convirtiendo nuestra casa en la suya; adaptándonos nosotros a ellos y no a la inversa, como sería normal. El estudio se limita a Poblenou, pero la realidad que se explica es extensible a otros barrios de la ciudad o a otras ciudades de nuestro país.
Un tema especialmente sensible es el impacto sobre la lengua propia: en los últimos veinte años, el porcentaje de catalanohablantes del distrito de Sant Martí (donde está el barrio de Poblenou) ha bajado del 45% al 31,8%. Cabe decir, por supuesto, que no todos los expats son iguales. Me cuenta un buen amigo que vive en el Poblenou que, en la escuela de sus hijos, un grupo de padres se han organizado para dar clases de catalán a los padres extranjeros y que son muchos........
