Pedro Sánchez no convocará elecciones |
Hay un género periodístico que florece en la prensa española con la regularidad de las estaciones: el del augurio electoral. Cada gesto del Gobierno —una remodelación en el Consejo de Ministros, una visita a una comunidad autónoma, un repunte filtrado con conveniente oportunidad de una encuesta interna, incluso un viaje internacional— se interpreta como el anuncio velado de un adelanto de las generales. El presidente, dicen los exégetas de la sobremesa televisiva, “está midiendo los tiempos”. La realidad es exactamente la contraria: Pedro Sánchez no va a convocar elecciones. No las convocará en mayo, ni en otoño, ni en la primavera próxima. Las apurará hasta el último día constitucionalmente posible, que situará los comicios, seguramente, en torno a finales de septiembre de 2027.
Esta tesis no se sostiene en una corazonada, sino en una conjunción de razones objetivas que conviene exponer ordenadamente.
Primero: el perfil psicológico. Quien ha observado con atención los comportamientos de Pedro Sánchez a lo largo de la última década entiende que el sujeto político del que hablamos no opera bajo la lógica del partido como institución, sino bajo la lógica del yo como proyecto —diciéndolo de forma muy educada—. El PSOE ha pasado de ser una organización con tradición, debate interno y contrapesos a convertirse en un instrumento personalista, depurado hasta la unanimidad litúrgica propia de una secta en la que lo más relevante es el culto al líder. La pregunta “¿qué le conviene al partido?” es, en su universo mental, una pregunta secundaria, casi extravagante. La pregunta operativa es “¿qué me conviene a mí, hoy?”. Y a quien razona así, convocar elecciones cuando todo apunta a la derrota le resulta sencillamente inconcebible, porque adelantar significaría regalar, voluntariamente, la condición de presidente. Y esa condición no es solo un cargo: es una coraza, una agenda, un foco mediático permanente, una última trinchera. Nadie con su perfil —del que algún día se harán auténticas tesis en las correspondientes especialidades— entrega la trinchera mientras quede munición y mientras el Reglamento del Congreso le permita seguir disparándola.
No existe un solo incentivo racional para que Pedro Sánchez convoque elecciones antes del agotamiento del mandato. Y existen,........