El hilo común

Este es el título de un libro escrito por Sir John Sulston que explica la ciencia, las intrigas, la política y la ética detrás del Proyecto Genoma Humano, que culminó con la publicación del borrador de nuestro genoma, este “hilo común”, el manual de instrucciones de los seres humanos, en 2001, este año hace veinticinco años. John Sulston fue el principal impulsor en el Reino Unido de este proyecto y tuvo muy claro desde el inicio que solo un consorcio público, que recibiera dinero gubernamental de varios países, tendría suficiente fuerza para llevar el proyecto a buen término. La condición era que nuestro genoma era un bien común, que no podía ser patentado y que debía ser accesible y en abierto, no solo para todos los científicos, sino para toda la sociedad. Al otro lado del Atlántico, Francis Collins, entre otros (también James Watson), compartió esta visión y defendieron firmemente la universalidad de la información genética humana. Con esfuerzos ingentes de miles de personas en todo el mundo, cartografiaron el genoma humano, haciendo mapas físicos y genéticos, y de una manera similar a como nosotros tenemos mapas geográficos y mapas políticos, que nos proporcionan información diferente y complementaria de la distribución geológica y humana en la corteza terrestre, estos mapas permitían orientarse para obtener la secuencia nucleótido a nucleótido, letra a letra, de nuestro ADN.

Esta gran empresa humana necesitó una inversión increíble de dinero y tiempo; se calculaba que se tardaría aproximadamente quince años para llegar a un primer borrador, con la promesa de que podríamos comprender por qué somos como somos los seres humanos, cuáles son las causas de las enfermedades y cómo podríamos curarlas. Algunos científicos se impacientaron, acusaron al sistema público de lento, inercial y........

© ElNacional.cat