Unión Europea: 'caixa o faixa'

De nuevo, la paradoja de Tucídides. La desconfianza y el miedo de un Estado ante adversarios políticos propician una escalada de rearmamentos que hace más probable una guerra que ninguno de los actores implicados desea.

Una guerra con dimensiones nucleares no le interesa a nadie. A Europa es quizás a quien menos le interesa una confrontación a gran escala. Solo puede salir perjudicada. Sin embargo, los dirigentes europeos también están contribuyendo a este clima, en el que tanto desde la OTAN como desde algunos estados europeos, además de Rusia, se creen obligados a hacerse el fanfarrón —ya sea por una mera cuestión estratégica ante un escenario incierto o por un irresponsable sentido de una pretendida dignidad ofendida—.

La brutalidad, y a la vez sinceridad, con la que Trump ha replanteado las relaciones internacionales a escala global hace que el paisaje geopolítico sea muy distinto al que ha imperado desde la Segunda Guerra Mundial. No es ninguna novedad decir que hemos entrado en un mundo nuevo. Y uno de sus principales damnificados es la Unión Europea.

El actual gobierno estadounidense está infringiendo un rosario de humillaciones a la UE: económicas (aranceles, acuerdos comerciales bilaterales), políticas (defensa, seguridad, inmigración) e ideológicas (afirmación de la decadencia europea y apoyo explícito a los partidos antidemocráticos y antiliberales europeos de extrema derecha). Basta con leer el reciente y muy claro informe sobre Estrategia de seguridad nacional del ejecutivo estadounidense (noviembre de 2025) y su "corolario Trump" de la doctrina Monroe —que, de hecho,........

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