Negreira
Con la segunda liga en el bolsillo de Hansi Flick, habría que reflexionar sobre las dificultades vividas por una institución que suele creer que todo camino placentero esconde una trampa, y así se va alimentando un entorno que, sin la inestabilidad emocional del Barça, moriría de inanición.
El caso Negreira fue destapado por lo que podríamos considerar el entorno —en este caso— mediático. Y fue el programa de SER Catalunya “Què t’hi jugues!”, dirigido por Sique Rodríguez, el que sacó —en exclusiva— un supuesto caso de corrupción protagonizado por el Barça y un excolegiado que entonces ejercía como vicepresidente del Colegio Nacional de Árbitros. La información destapada detallaba cómo el Barça había pagado una serie de informes a una empresa vinculada al excolegiado dirigida por su hijo y, abierta la caja de los truenos, estalló un caso que ha llevado al Barça y a Enrique Negreira ante los tribunales. El Barça dice que los pagos correspondían a informes técnicos sobre arbitraje y scouting y, según la Fiscalía, los desembolsos evidenciaban un claro caso de corrupción, administración desleal y falsedad documental. Que el Real Madrid entrara como acusación particular es como meter al lobo a controlar el rebaño.
Destapar el caso Negreira cuando se tenía una información coja dice muy poco del periodismo, ya que, en mi opinión, habría que haber esperado a acumular más documentación y no dejar las portadas y la opinión de los periódicos controlados por el madridismo sociológico a su libre voluntad para ensuciar una de las etapas más brillantes........
