Ucrania y Gaza: la tentación de humillar

La negociación de un conflicto armado exige comprender que avanzar no depende solo de reconocer al adversario como un interlocutor necesario, sino de demostrarle, de algún modo, un mínimo de respeto. Este respeto no es una debilidad, sino un reconocimiento práctico de la dignidad humana y de la legitimidad de sus intereses, incluso cuando se sostienen en contra. Si una de las partes percibe que se le desprecia, se despiertan resentimientos, humillaciones históricas y temores de imposición; esas dinámicas no solo bloquean avances, sino que pueden........

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