Elogio de la literatura

Mis vecinos de Piedralaves, entre los que hay cabreros, reponedoras de supermercado, dependientes de comercio, ganan más dinero que yo, que tengo media casa muy bonita llena de libros. Un malentendido trata de traducir en términos estrictos de “clase” lo que en realidad es una diferencia de otro tipo. Los veo raros. Me ven raro. Tres veces al año compartimos mesa. Ellos me agasajan porque me ven frágil; me cortejan porque les parezco interesante; les gusta sentarse a la mesa con un escritor que se sienta a la mesa con ellos. Yo les agasajo........

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