Y encima, sentirte culpable

“Estoy en un limbo. Hay pequeñas ayudas o pisos de protección oficial para jóvenes, pero yo ya no entro en ese baremo. Y tampoco soy tan viejo como para tener otros beneficios. Estoy atrapado en una nada con una niña. Siento vergüenza. Es un fracaso. Tengo 44 años y aún no tengo casa........

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