menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Será este el último año de la guerra en Ucrania?

15 0
24.02.2026

El 24 de febrero de 2022, el presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, dio la orden de invadir Ucrania, poniendo en marcha lo que se puede calificar -además de un crimen- como uno de los mayores errores estratégicos de la posguerra fría, que ha aislado a Rusia y la está arruinando, sobre todo en pérdidas humanas, aparte de envenenar - probablemente para siempre- las relaciones con un país al que teóricamente Moscú intentaba atraer. Un error que respondía a otro: el ninguneo a Rusia después de la disolución de la Unión Soviética y la expansión ilimitada de la OTAN, incluido el propósito de integrar a Ucrania. Fue quizá este último paso lo que provocó la decisión de Putin, como muchos analistas habían advertido previamente, pero también la incapacidad del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a pesar de sus promesas electorales, para resolver la guerra civil en el Donbass, que había causado ya más de 14.000 muertos, a lo que se añadía el resentimiento y deseo de revancha de Putin y su círculo político y militar más próximo, que cristalizó contra los dirigentes ucranianos que querían unirse a occidente y se mostraban hostiles hacia la población rusófona.

Los estados mayores rusos evaluaron mal la capacidad de sus propias fuerzas, planificaron mal la operación y -sobre todo- infravaloraron la capacidad de resistencia ucraniana, apoyada rápidamente por occidente e impulsada a resistir, sobre todo por EEUU y Reino Unido con promesas de apoyo y victoria segura, más por interés de los que la apoyaban - debilitar a Rusia y a Europa- que por el del propio país, que en todo caso se defendió bravamente. El ejército ruso mostró sus debilidades operativas y logísticas y la “operación militar especial” que pretendía derribar en pocos días o semanas al gobierno ucraniano prooccidental y sustituirlo por otro prorruso que devolviera Ucrania al redil del dominio de Moscú, se convirtió en una guerra de desgaste que cumple ahora cuatro años.


© eldiario