Cuando el estado llega tarde
Hay ocasiones en que el uso de la fuerza estatal puede revelar, paradójicamente, su debilidad. Hagamos un experimento mental: un Súper Tucano bombardea un campamento donde hay menores; la Policía disuelve una manifestación que terminó en vandalismo; los escudos y las tanquetas entran a una universidad. El orden regresa; pero queda la pregunta: ¿qué ocurrió antes para que la respuesta del Estado terminara siendo la fuerza?
Pensemos en los menores reclutados e instrumentalizados por los grupos armados: que son los principales responsables. Algunos fueron coaccionados; otros encontraron en la ilegalidad aquello que sus territorios difícilmente podían ofrecerles: oportunidades, reconocimiento social o la fugaz sensación de tener poder. Cuando el Estado encuentra a ese muchacho con un fusil en la mano,........
