Rumbo al 2027 |
El año 2025 quedará inscrito en nuestra historia constitucional como el momento en que el Poder Judicial de la Federación inició su reconstrucción a partir del mandato popular hasta alcanzar la edificación de un aparato de justicia que busca ser, por fin, legitimado por la ciudadanía y cercano a la gente. Sin embargo, la magnitud de esta transformación nos exige una pausa para reflexionar y valorar la consolidación de este proceso.
Como Ministra de la Suprema Corte, considero que nuestra responsabilidad histórica es asegurar que el camino hacia la transformación se cumpla y que el proceso electoral judicial venidero transite con la mayor solvencia técnica y certeza jurídica posible.
Una reforma cimentada en la Constitución es, en todos los casos, perfectible. Con ese espíritu propositivo, he reflexionado en una serie de cambios para fortalecer nuestro sistema y garantizar que la excelencia técnica camine siempre de la mano con la legitimidad democrática.
La confianza ciudadana descansa en la aptitud de sus........