El “Señorial “ y novias en pie de guerra

Cuando jóvenes, en vacaciones peleábamos con las novias para bailar con cachacas. Al terminar la temporada “pedíamos cacao” ante la furia en que quedaban. Las novias conocían esas patrañas juveniles y, haciendo causa común, formaban un enorme frente de resistencia. Algunas se hicieron famosas al corretear cachacas por la cabaña del Hotel Caribe y la avenida San Martín.

Recuerdo que Juancho Yacamán prestó a su padre un camión 300, en el que acomodamos 35 cachacas atrás y a la profesora en cabina. En ese privilegiado cargo, la profesora puso como condición tener parejo para bailar. Como no era agraciada, decidimos rifarla y se la ganó Juancho. Esa noche, en el grill........

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