El poder que no se presenta |
En el verano caminé por Florencia. Vi carteras de lujo posando contra la piedra, con la dueña agachada buscándole la mejor luz para la foto. Vi gente corriendo de monumento en monumento, cumpliendo una lista, sin detenerse frente a ninguno el tiempo suficiente para apreciarlo. Vi mujeres paradas frente a obras de Caravaggio preocupadas por el ángulo, por la luz, por la historia o el reel que estaban publicando en IG —y alejándose sin haber mirado el cuadro. Me quedé unos minutos viendo cuántas se iban sin mirar o apreciar y fueron muchas. El poder disfrazado de contenido.
Mientras recorríamos los largos pasillos de la Galería Uffizi, mi esposo leyó en voz alta desde una app de historia que había armado con Claude las siguientes frases:
“Ser rico sin parecerlo. Mandar sin exhibirse.” El principio que rigió Florencia en el siglo........