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Se acabó el Clásico Mundial

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26.03.2026

El martes 16 de marzo se acabó el Clásico Mundial de Béisbol en su 6ta edición, campeonato que ha ganado Japón en 3 ocasiones (2006, 2009 y 2023), EE. UU. en una (2017), República Dominicana una (2013) y Venezuela una (2026). Los amantes del béisbol disfrutamos de excelentes atrapadas como las realizadas por el ministro de la defensa en la 3ra base de República Dominicana, las excelentes voladas del Vlady Jr., los batazos oportunos de Eugenio Suárez y Wilyer Abreu, la gran mayoría de los entendidos daban como ganador en la final a EE. UU. frente a Venezuela, aquí es donde cabe aquella frase que dice: “El béisbol es un deporte impredecible, de pequeños detalles, de allí lo interesante y apasionante”. Los hermanos venezolanos rompieron todas las predicciones y se alzaron con el título de campeón, Venezuela tuvo en el campeonato una sola derrota y fue ante otra selección catalogada como favorita: República Dominicana, superó a 2 de las más opcionadas, Japón y EE. UU., lo que le da un mayor valor a este título obtenido por los hoy campeones del Clásico Mundial.

Venezuela escribió una página dorada en el Clásico Mundial 2026. Le tocó compartir grupo con República Dominicana, una de las selecciones más poderosas del torneo sobre el papel, y aún así el equipo venezolano fue creciendo hasta coronarse campeón. No dependió de un solo bate, sino de una alineación capaz de producir por distintas vías: contacto, paciencia, velocidad y batazos oportunos. En el montículo, la selección encontró la fórmula perfecta en el momento justo. Eduardo Rodríguez respondió en la final con una apertura de carácter ante una ofensiva repleta de estrellas, manteniendo a raya a Estados Unidos y sosteniendo el juego bajo control. Y al final apareció Daniel Palencia, con recta explosiva y mostrando la serenidad necesaria para cerrar los juegos grandes. Este título también habla muy bien de la dirigencia deportiva venezolana. Supo unir a nuevas figuras emergentes con veteranos que todavía tenían algo importante que aportar. No fue solo talento: hubo planificación, convicción y un grupo con identidad.

Y todo esto ocurrió en un Clásico que sigue creciendo como fenómeno global: la edición 2026 disparó su audiencia televisiva en Estados Unidos y mantuvo estadios llenos, confirmando que hoy es una verdadera fiesta de naciones. Por eso, más allá del resultado, el campeonato de Venezuela se siente justo y profundamente merecido para una patria vecina que ha sido golpeada en los últimos años, pero que en el béisbol volvió a encontrar orgullo, unión y esperanza.


© El Universal