Candil de la calle
A todas luces, la presidenta Sheinbaum ha preferido confiar más en Donald Trump que convocar a un acuerdo nacional para defender la integridad de México. Cuando Trump amenazó por primera vez, en junio del 2019, con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas, López Obrador no se encapsuló con su partido (no en ese momento), sino que convocó a la defensa colectiva de la dignidad nacional y organizó aquel mitin de Tijuana donde se escucharon voces muy variadas, dispuestas a respaldar al presidente mexicano. En cambio, la presidenta ha preferido quedarse sola hablando con Trump.
Ha preferido apostar por la cordura de la Casa Blanca y ha exacerbado la violencia en contra de partidos, organizaciones y personas que no forman parte de la 4T. En vez de armonizar la casa, está poniendo su capital en Washington, alegando que no pasará nada mientras escala la ofensiva del gobierno para controlar todo el poder........© El Universal
