La diplomacia agraviada y las amenazas de Trump
La XXXVII Reunión Anual de Titulares de Embajadas y Consulados se llevó a cabo en uno de los momentos internacionales más complejos de los últimos años. La detención de Nicolás Maduro en Venezuela, las amenazas crecientes del presidente Donald Trump —que van desde presiones comerciales hasta amagos de intervención en materia de seguridad— y la próxima revisión del T-MEC en 2026 fueron los temas más relevantes, pero el elefante en la sala para los miembros del Servicio Exterior Mexicano, y lo cual consideran un agravio, fue la designación de funcionarios y políticos sin experiencia en cargos diplomáticos.
Ese fue el telón de fondo de la reunión celebrada la semana pasada en Palacio Nacional, durante tres días, con la presencia de más de un centenar de embajadoras, embajadores y cónsules. La imagen del Salón Tesorería que publicó la presidenta Claudia Sheinbaum, con ella al frente y el cuerpo diplomático acomodado en filas detrás fue un mensaje de jerarquía e intento de control político en medio de la tormenta.
Llamó la atención el regreso de Juan Ramón de la Fuente a escena como canciller anfitrión de la reunión, pese a que en los pasillos diplomáticos se insiste en que su salida de la Secretaría de Relaciones Exteriores es cuestión de tiempo. Su presencia, sin embargo, no es menor: De la Fuente mantiene una relación sólida con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el segundo hombre más poderoso del gobierno de Trump, un activo relevante cuando la relación bilateral atraviesa tensiones crecientes.
Al mismo tiempo, dentro del gobierno se da por hecho que Roberto Velasco, actual subsecretario para América del Norte y antiguo pupilo de Marcelo Ebrard, asumirá formalmente la conducción de la SRE. Velasco presume desde hace tiempo independencia política respecto de quien lo llevó al gabinete de López Obrador y ha construido su propio espacio de poder en la relación con Estados Unidos, aunque con Ebrard nada puede darse por sentado.
El acomodo de los asistentes fue revelador. En el primer círculo alrededor de la presidenta y el canciller se ubicaron las posiciones más relevantes: María Teresa Mercado, subsecretaria de Relaciones Exteriores; el propio Roberto Velasco y embajadores y representantes diplomáticos cercanos a Sheinbaum.
La foto también exhibió a los funcionarios incómodos, aquellos cuya presencia sigue generando ruido interno en la Cancillería y entre los diplomáticos de carrera.
La expriista Alejandra del Moral, quien tras perder la elección del Estado de México fue premiada con la dirección de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, en primera fila, entre el subsecretario Roberto........© El Universal
