Cónclave en Palacio Nacional

Este miércoles se reunieron en Palacio Nacional siete figuras clave del oficialismo para darle forma a la próxima reforma del poder. Adán Augusto López, coordinador de Morena en el Senado; Ricardo Monreal, coordinador de los diputados; Rosa Icela Rodríguez, encargada de la gobernabilidad interna y la relación con los gobiernos estatales; Esthela Damián, consejera Jurídica, y Arturo Zaldívar, arquitectos del blindaje constitucional; Luisa María Alcalde, presidenta de Morena y encargada de la movilización de las estructuras; y Pablo Gómez, veterano político y presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. La reunión fue para definir la ruta de una reforma electoral cuyo objetivo central parece ser el control político total, más que la mejora del sistema electoral per se.

El diseño de esta reforma se está configurando desde el poder duro, lo que revela una prioridad distinta a la que se ventila públicamente. Mientras el discurso oficial habla de “ahorros”, “democratización” y “modernización”, los ideólogos de esta iniciativa ven la reforma como una herramienta para asegurar mayorías y control frente a próximos escenarios de menor respaldo electoral. También buscan disciplinar a políticos de su propio movimiento e institucionalizar un modelo de representación más controlable.

Entender quién es cada uno de los participantes en la mesa ayuda a leer el proyecto con mayor claridad. Adán Augusto aporta la radiografía regional y parte de la operación con gobernadores, tras su paso por Gobernación. Monreal se encarga del cabildeo legislativo para buscar los votos necesarios. Sería Diputados la cámara de origen de la iniciativa. Rosa Icela Rodríguez introduce la perspectiva de gestión de conflictos para evitar que la reforma derive en crisis o tensiones postelectorales que desestabilicen la gobernabilidad. Damián y Zaldívar operan sobre la estructura constitucional para cerrar rendijas jurídicas que permitan........

© El Universal