Trump: te equivocaste de país
Durante años nos quisieron vender la idea de que la soberanía era un “discurso” viejo. Una palabra incómoda. Algo “pasado de moda” frente a los intereses globales, los mercados, las plataformas digitales y los poderes internacionales que se sienten con derecho de opinar, presionar y meter las manos donde no les corresponde.
Pero hay algo que un pueblo digno jamás debe permitir: que extranjeros decidan su destino.
Y eso quedó más claro que nunca durante el periodo extraordinario en la Cámara de Diputados que terminó hace apenas unas horas. Fueron más de treinta horas de debate, tensión e intentos permanentes de sabotaje legislativo por parte de una oposición que prefirió el espectáculo, el circo y la desinformación antes que discutir con responsabilidad reformas fundamentales para fortalecer al Estado mexicano y blindar nuestra democracia frente a intereses externos.
Lo que vivimos en el pleno fue profundamente revelador.
Mientras millones de mexicanas y mexicanos esperan altura política de sus representantes, hubo quienes decidieron convertir el Congreso en un espacio de gritos, provocaciones y descalificaciones. Incapaces de sostener el debate de fondo, apostaron por el insulto como única herramienta política.
Y el nivel de violencia dirigido contra la Presidenta Claudia Sheinbaum dejó al descubierto algo todavía más preocupante.
Porque una cosa es disentir. Eso es democracia. Pero otra muy distinta es normalizar el odio y las agresiones contra la primera mujer........
