Cuando tener razón no es suficiente |
En una auténtica democracia, la sociedad civil no es un estorbo, es un contrapeso. Las organizaciones ciudadanas vigilan, documentan, acompañan, proponen y, cuando es necesario, incomodan al poder. Por eso, su fortaleza suele ser un indicador claro de la salud democrática de un país. Cuando las organizaciones son numerosas, activas y diversas, la democracia respira. Cuando se debilitan, algo más profundo se está erosionando. México está cruzando esa línea. No vivimos, todavía, en un país donde se prohíba la existencia de organizaciones civiles por decreto. Sin embargo, sí estamos transitando hacia un modelo cada vez más preocupante; uno en el que el derecho a asociarse se reconoce en la ley, pero en la práctica se obstaculiza y se asfixia.
En 2019 se eliminaron los apoyos públicos bajo el argumento de que se estaba combatiendo la corrupción.
Se presentó a las organizaciones como intermediarias innecesarias, como actores con intereses ocultos o como........