Giovana y la justicia que abrió heridas |
“En cuestiones legales, teóricamente, se hizo justicia”, me dice Giovana con esa lucidez dolorosa que solo tienen las sobrevivientes. Y tiene razón. El juez reconoció que la trata y el abuso infantil son delitos de realización oculta, donde casi nunca hay testigos distintos a la víctima y a la victimaria. Al poner en el centro los derechos de las infancias y validar las pruebas, rompió el pacto de impunidad que un juez anterior había insinuado al decir que no le deseaba la cárcel “ni a su peor enemigo”.
El pasado 6 de enero, mientras México celebraba el Día de Reyes, Giovana recibió un “regalo” que tardó años en llegar y que le costó una vida emocional entera conseguir: una sentencia condenatoria contra su propia madre. Para quienes hemos seguido su caso —vendida a los diez años por quien debía protegerla—, la noticia podría leerse como un triunfo rotundo. Sin embargo, basta........