El Estado soy yo |
Una de las características distintivas de todo régimen autoritario es su concepción patrimonialista del Estado y de sus recursos. La idea de que “el Estado soy yo” (que suele atribuírsele a Luis XIV), y que encarna la expresión más pura y simbólica de las monarquías absolutas con las que surgieron los Estados modernos en Europa y que son la expresión más acabada de los regímenes autocráticos a lo largo de la historia, es la lógica de fondo que subyace a la mentalidad de todos los gobernantes autoritarios. En efecto, si el Estado soy yo, pues entonces puedo hacer legítimamente lo que quiera con sus bienes y recursos porque son, al fin y al cabo, propiedad de lo que yo encarno y represento.
Desde esa perspectiva, la necesidad de una autorización presupuestaria por parte de los órganos representativos del pueblo (los órganos parlamentarios), la consecuente imposibilidad de ejercer recursos no contemplados en los presupuestos, los controles del ejercicio del gasto y la supervisión de los órganos de auditoría, propios de las democracias........