¡Viva la democracia!

El panorama político que enfrenta Colombia tras los resultados de la primera vuelta presidencial produce una profunda e inevitable vergüenza ciudadana. En lugar de presenciar un debate de ideas maduro y constructivo, el país asiste a un espectáculo de descalificaciones donde la única constante es el señalamiento de irregularidades y el desconocimiento del adversario.

Esta preocupante falta de madurez democrática no solo degrada el ejercicio de la política, sino que representa un insulto directo a la dignidad de millones de votantes que acudieron pacíficamente a las urnas con la ilusión de construir un mejor país. Resulta inadmisible la ligereza con la que se siembran........

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