¿Máquinas sin alma?

La literatura está bajo sospecha. El veredicto de un algoritmo hoy basta para linchar la reputación de un escritor y acusarlo de fraude. Varias obras ganadoras de premios literarios enfrentan polémicas, porque herramientas de Inteligencia Artificial dictaminan que fueron escritas por máquinas.

En la era del capitalismo de la atención, esta controversia parece un negocio fríamente calculado por los mismos creadores de la IA para mover el mercado, generar dependencia y mantenerse en el centro de la conversación global. Demostrar que la tecnología supera al arte es su mejor estrategia publicitaria. Anidamos un mundo de aceleración tecnológica imparable. La IA........

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