Trump ya no “comunica”, ahora golpea (entiéndase)…

Después de que ordenó una operativo militar “de televisión” -para usar sus propias palabras-, como si se tratara de una inverosímil película hollywoodiense en la cual un comando de fuerzas especiales estadounidenses (Deltas) bombardea quirúrgicamente la sede presidencial de Venezuela, mata a decenas de militares venezolanos y cubanos sin sufrir bajas, todo para capturar y secuestrar al indefendible dictadorzuelo Nicolás Maduro y ponerlo tras las rejas en Nueva York; después de todo eso, hay que asimilar que Donald Trump ya no tiene límites y si dice que va a hacer algo tremendo, efectista e impensable… lo hará.

Y no, no es una apreciación, no es una hipótesis, no es un estudio académico, no es una interpretación mediática, no es un panel de camaradas, es lo que ya sucedió. Veo mucha gente confundida y en negación absoluta ante la realidad, azorada ante el nuevo escenario geopolítico global, sobre todo en Palacio Nacional, la Cancillería y las secretarías de Economía, Defensa y Marina. Estos días ha sido evidente que hay gente enclaustrada en marcos analíticos del pasado que ya no funcionan hoy, gente absolutamente rebasada en su comprensión de las cosas; gente, tanto en la política como en los medios de comunicación y en la academia, que no está entendiendo lo que ha ocurrido, que no acaba de comprender que la historia ha cambiado en un puñado de días.

A pesar del extravío colectivo, del negacionismo de esta semana, que desemboca en una especie de ensayo comunitario de la ceguera, hay algo que ya es irrefutable y que no permite tener la menor esperanza analítica ni el más minúsculo compás de espera antes de reaccionar enfáticamente: si el presidente de Estados Unidos dice que hará lo que se le antoje, ya no es una baladronada como antes, lo hará y no hay nadie en Washington D.C. que le impida........

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