Sin garantías |
Si usted piensa que el Estado y sus operadores son la síntesis de la virtud, que invariablemente actúan de manera legal y legítima y que las personas, cada una de ellas, no son más que un pequeño engrane dentro de una maquinaria que tutela el bien de todos, entonces es posible que vea con buenos ojos que las cuentas bancarias puedan ser congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (adscrita a la Secretaría de Hacienda, es decir, dependencia del Ejecutivo) sin orden judicial. Ahora bien, si usted cree que los ciudadanos tienen (tenemos) derechos que deben ser protegidos en contra de las eventuales arbitrariedades que se cometen desde las instituciones estatales, entonces verá con alarma lo que acaba de consolidar la Suprema Corte de Justicia al aceptar que lo enunciado sea posible y, según ellos, legal.
Los primeros, los que apuestan a un fortalecimiento de las facultades estatales sin contrapesos........