La reforma que esquiva al narco |
Después de semanas de infructuosas negociaciones con sus aliados, Claudia Sheinbaum finalmente envió su reforma electoral a la Cámara de Diputados. Intentó disfrazar el proyecto como un rediseño profundo del sistema electoral. Se trata de una reforma construida desde el poder. Fue redactada directamente por militantes de Morena y burócratas del propio gobierno. El proyecto tiene la clara intención de acumular más poder, inclinar la cancha y dificultar cada vez más la alternancia.
Uno de los aspectos más preocupantes es la propuesta de abrir la puerta a que se eliminen publicaciones en redes sociales consideradas “manipuladas” o “alteradas” mediante tecnologías, sin explicar qué significa alterar, a qué tecnologías se refieren ni qué autoridad decidiría qué contenido debe eliminarse. Cualquier video editado, meme, infografía o crítica incómoda podría terminar censurada. A esto se suma lo que la reforma decide no tocar: la sobrerrepresentación legislativa que hoy permite a Morena y a sus aliados controlar cerca del 74% de la Cámara de Diputados cuando en las urnas obtuvieron menos del 55% de los votos.
Lo más grave de la iniciativa........