Nado sincronizado, estilo 4T
El gobierno ha utilizado en varias ocasiones la expresión de nado sincronizado para acusar a sus críticos y opositores de ponerse de acuerdo en todos los medios para denostar simultáneamente tal o cual decisión oficial. Pero la 4T no canta mal las rancheras en la materia.
Sabemos todos que uno de los grandes fracasos de la democracia mexicana que se comenzó a construir en la segunda mitad de la década de los años noventa fue la falta de aggiornamento de los medios. Sí se volvieron más críticos, sobre todo las columnas de opinión, aunque no era tan novedoso el cambio. Pero los periódicos, los noticieros de televisión de gran audiencia y, en menor medida, las emisiones noticiosas en la radio siguieron caracterizándose por sus magros recursos, falta de profesionalismo, venalidad y sumisión ante los sucesivos gobiernos. Seguimos en las mismas, o incluso peor: López Obrador y Sheinbaum han desterrado, directamente o tácitamente, a decenas de editorialistas, comentaristas en radio y participantes en programas de televisión de análisis de escaso público (salvo aquel donde participaba yo y del que fui corrido, pero era visto por multitudes en Asia, África y Medio Oriente).
Ayer fue un buen día para atestiguar el nado sincronizado. Como se sabe, el martes la presidenta Sheinbaum sostuvo una conversación telefónica con Trump que duró 15 minutos, y de la cual sólo conocemos la versión mexicana. La Casa Blanca no dio readout. Van los titulares de la primera plana de los periódicos nacionales: EL UNIVERSAL, “Sheinbaum........
