Resistencia a la justicia
Históricamente, la vida pública en México ha convivido con el lastre del tráfico de influencias y el patrimonialismo. La corrupción ha funcionado como un lamentable aceite estructural del sistema. No obstante, el presente rompe cualquier precedente histórico por una razón brutal: la irrupción sin paralelo del escrutinio exterior. Nunca habíamos presenciado una época en la que la justicia internacional y las agencias extranjeras enfocaran sus reflectores, de manera simultánea, sobre una lista tan inabarcable de narcopolíticos corruptos y delincuentes enquistados en el poder.
Las solicitudes de extradición, la cancelación de visas y las investigaciones abiertas contra el círculo más cercano al poder han dejado de ser episodios excepcionales. Las imputaciones por complicidad y la sospecha generalizada han dejado de ser un mero rumor de la picaresca local; condicionando de manera severa la soberanía del país y comprometiendo su prestigio institucional en los foros multilaterales.
Desde la formulación aristotélica de la virtud ciudadana hasta la célebre distinción de Max Weber........
