menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Quieren tiburones, no pececitos

5 1
yesterday

La presidenta Claudia Sheinbaum caminaba de puntillas sobre terreno pantanoso cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador salió de su supuesto retiro para subir, en una decisión adoptada de manera unilateral, el mensaje que explotó en redes sociales y en el que condenó la detención y extracción del dictador venezolano Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos.

La irrupción de AMLO fue mal recibida en Palacio Nacional. Ante la inmediata presión del gobierno estadounidense para que México apoyara las acciones que Donald Trump emprendió en contra incluso del derecho internacional, Sheinbaum había ordenado que se instruyera a los actores más relevantes de Morena a fin de que se cuidaran de emitir declaraciones incendiarias o innecesarias.

La intervención de López Obrador solo complicó aún más ese escenario de crisis. Tras el comunicado de la cancillería mexicana en el que el gobierno de México condenó la intervención de los Estados Unidos en Venezuela, y tras las propias declaraciones de la presidenta de México en ese sentido, Donald Trump endureció su discurso.

Esa fue la........

© El Universal