El horno estaba ardiendo y Sheinbaum le subió la lumbre
“Hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros”, advirtió ayer la presidenta Claudia Sheinbaum en el pasaje central del discurso con que celebró los primeros dos años de su triunfo electoral, a solo unos días de recibir en Palacio Nacional al secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin.
Se trató de una concentración masiva en el Monumento a la Revolución, en la que Sheinbaum, entre aclamaciones de “¡No estás sola, no estás sola!” y “¡Presidenta, presidenta!”, más que músculo, mostró los dientes.
Un discurso en el que se oficializó el encubrimiento.
Sheinbaum acusó la actuación clandestina, ocurrida a sus espaldas, de agentes de la CIA en Chihuahua. Y acusó “algo todavía más grave”:
“Una oficina del Departamento de Justicia de los Estados Unidos solicitó con carácter de urgente la detención con fines de extradición de 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, sin presentar públicamente pruebas que sustentaran esa solicitud”.
El mensaje es que no se dará la entrega del exgobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, ni de nueve funcionarios........
