Historias de dignidad y obediencia |
“Nuestra historia no es de obediencia, es de dignidad”, declaró enfática la presidenta Sheinbaum en su dominguera arenga, poniendo de ejemplo a su MoReNa, que es obediente y digno a la vez (igual que la Suprema Corte de Justicia, presente en el festejo, también obediente y digna).
Luego hizo saber al Pueblo obediente que es necesario conocer y amar a nuestra historia digna vista por el MoReNa, pues los partidos hipócritas “no conocen la historia de México ni a nuestro pueblo”.
Obediente que soy, acudí a una fuente de la que mana, incesante, nuestra historia reciente: los informes presidenciales del siglo XX, cuyos líderes heredaron al MoReNa su íntegra dignidad y obediencia. Veamos:
El presidente Ávila Camacho dijo en 1944: “Que se aparten de nosotros los mensajeros de la disolución y de la discordia. Hay en la historia horas como ésta en que la prevaricación, la pereza, el........