Los muertos ya no hablarán |
En abril el Gobierno aprobó la hidrólisis alcalina o «cremación líquida» —un método para disolver cadáveres—, pese al rechazo del Congreso. Por siglos los cementerios han sido lugares de duelo, devoción religiosa y reposo de los muertos. Nunca pensamos en ellos como archivos científicos, pero son depósitos involuntarios de información biológica. Hoy, mientras las tasas de cremación aumentan y aparecen métodos como la hidrólisis alcalina, quizá estamos atravesando un cambio cultural cuyas consecuencias científicas futuras apenas sospechamos.
Escoger a un defensor
Para la arqueogenética contemporánea los cuerpos enterrados conservan, aunque sea parcialmente, información biológica recuperable. Gracias a restos humanos preservados, hoy estudiamos antiguas epidemias, rutas migratorias, dietas,........