El viejo anhelo humano de imitarse
Vi hace poco la escena de un robot que, en el marco de los Juegos Mundiales, intentaba levantar unas pesas. La máquina perdió el equilibrio y cayó. Una imagen cómica que circuló como una demostración de las limitaciones que todavía tienen nuestros intentos por fabricar máquinas capaces de hacer lo que nosotros hacemos; pero mientras lo veía caer se me ocurrió que la escena podía leerse al revés.
Desde hace siglos -quizá desde siempre- el ser humano ha intentado imitar la naturaleza. La pintura quiso reproducir las flores; la escultura, el cuerpo humano; las flores artificiales aspiraron a conservar la apariencia de lo que se marchita. Luego vinieron los autómatas, los muñecos y al final, el........
