Una campaña para olvidar
La jornada del próximo domingo para elegir en segunda vuelta al nuevo presidente de Colombia pasará a la historia no solamente como la más reñida de los últimos tiempos, sino también como de las más vergonzosas en nuestra imperfecta democracia.
Adicionalmente a las ya comentadas sobredosis de egos, prepotencias, sectarismos, odios, y revanchismo de los candidatos en contienda, extendidos a muchos de sus furibundos seguidores, las campañas tomaron distancias de las propuestas programáticas para priorizar el intercambio de insultos, acusaciones y amenazas mutuas, que las ubican en una especie de empate técnico de descrédito.
Los resultados de la primera vuelta y de las encuestas realizadas a lo largo del proceso, evidencian una división casi en partes iguales de electores. Si cada bando........
