No hay tinto gratis

La sociedad es compleja. Creo que siempre fue así, solo que hoy la apreciamos con más nitidez. Las redes de información difunden masivamente las interacciones humanas y las opiniones se expresan con menos prevención, casi sin filtro, como si la pantalla otorgara una licencia que la presencia física siempre negó. Lo que antes se murmuraba en la trastienda, hoy se proclama en un muro digital ante miles de espectadores. Y en ese escaparate permanente, las intenciones quedan más expuestas que nunca.

También es cierto que vivimos en un mundo utilitarista, donde rara vez vemos al otro por su esplendor espiritual. Hemos reducido a las personas a lo que pueden ofrecernos, ya sea un contacto, una oportunidad, un favor pendiente de cobro.........

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