Liderazgo que une |
Las instituciones de educación superior buscan liderazgos que respondan a los desafíos de la contemporaneidad. Elegir 0a quien dirija una facultad define el rumbo académico y humano de toda una comunidad. No se trata de escoger al más viejo o al más experimentado, pues, la decanatura no es un trofeo a la longevidad. Es, sobre todo, la capacidad de tejer puentes.
Al analizar el perfil de Tatiana Díaz Ricardo como candidata para asumir las riendas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Cartagena, vemos precisamente eso, a una mujer que sabe unir diferentes puntos de vista, distintas inteligencias y a los académicos de gran valía que conforman esta gloriosa institución.
Qué momento tan oportuno. La facultad está próxima a celebrar su bicentenario, un hito de enorme peso histórico. Qué mensaje tan poderoso sería que esta conmemoración llegue bajo la directriz de una mujer joven, pero excelsa en sus calidades personales y académicas.
Tatiana Díaz reúne todas esas categorías. Es abogada de esta alma mater y magíster en Derecho de la Universidad Nacional. Su visión global se consolidó con su maestría y estudios doctorales en España, dedicada a la docencia investigativa, reconocida por Colciencias. Su paso como magistrada auxiliar en el Consejo Superior de la Judicatura y su trabajo en el Ministerio de Educación demuestran que conoce desde adentro la realidad de la formación jurídica.
Es una mujer ampliamente preparada, pero más allá de sus pergaminos y de haber sido becaria de la ONU, se resalta su inmejorable esencia, ella es en verdad un gran ser humano. Llegar a ser la primera entre quienes la conocimos desde el pregrado, e incluso entre quienes fueron sus maestros, no debe verse como un acto de superioridad, sino como una dignidad que honra a quien la asume con responsabilidad. Ella no busca estar por encima de nadie intelectualmente; su humildad es una de sus mayores virtudes. Su liderazgo no se basa en la imposición, sino en la capacidad de guiar y de encontrar puntos de encuentro. Además, aporta una red de relaciones internacionales que resultan importantísimas para el futuro y la proyección de la facultad.
El mensaje social que enviaría su eventual elección trascendería los muros de la universidad. Para Cartagena, el departamento y el país, representa la posibilidad de reafirmar que el mérito, la preparación y la visión deben prevalecer sobre otros criterios. Ha llegado la hora de replantear el primer significado de decano que trae la RAE, porque este título es de quien teje de la manera más expedita y humana los puentes entre la administración, los estudiantes y los docentes.
Bienvenida sea la posibilidad de que Tatiana Díaz asuma este reto histórico. Es su tiempo, es el tiempo de las mujeres y es el tiempo de seguir creciendo juntos hacia la excelencia académica.