Justicia al horno |
Hay edificios que hablan a través de sus muros. Basta con entrar a la sede de Crespo de la Fiscalía General de la Nación en Cartagena, en donde no solo hay tragedias convertidas en fríos expedientes, para sentir que allí algo anda mal, porque el aire espeso y la espera bajo un calor pegajoso dicen más que cualquier queja. No es una simple incomodidad de oficina pasajera, sino una situación que viene golpeando a funcionarios y usuarios en una ciudad donde la temperatura no da tregua y donde una mole casi hermética se convierte en horno cuando el aire acondicionado deja de funcionar.
Quienes frecuentan esa sede saben que esta historia no empezó ayer. El aire se daña, se anuncia una reparación, se invierten recursos y........