El gato angora (1) |
“Recuerda, tengo algo interesante que contarte”, dijo. Siguió rumbo al salón de clases donde el profesor pasaba lista para saber quiénes se quedarían en la tienda de Pacha, haciéndose la leva. Fernández picó el ojo cuando vio que me sentaba en la silla del fondo, y con la mano hizo el gesto característico para vernos a la salida. Presiento una buena historia. Es uno de los estudiantes más inquietos del internado de la calle del Tejadillo y siempre tiene secretos que referir. El que promete debe ser uno de esos en que, de seguro, estará de por medio una mujer.
El profesor Rodríquez, a quien apodamos ‘Mariavarilla’, expone su........