La lectura como acto de insurgencia y construcción del sujeto crítico

La lectura como acto de insurgencia y construcción del sujeto crítico

Leer no es caminar sobre las palabras. 

Es desconfiar de su transparencia para encontrar la voz que calla y

la intención que organiza nuestra mirada. 

El joven estudiante pasa los ojos una y otra vez por el texto, como deseando exprimir los signos que aparecen apiñados ahí. Lee pasando los ojos por las líneas sin comprender lo que se le desea expresar en esa primera fase de acercamiento al texto. Él no asume ninguna postura y por eso el texto le parece insignificante, algo sin sentido. Tal vez no aprendió durante sus horas de estudio —si es que hizo eso— que cuando se lee hay que detenerse, observar, “rumiar” el texto y no dejarse llevar por el desespero, pues cuando se lee nos tenemos que detener, demorarnos más de la cuenta, discutir con el texto y con el autor, puesto que cuando realizamos ese contacto es preciso tener en cuenta no solo lo que nos dice........

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