Urbanismo sin naturaleza local es retroceso

Urbanismo sin naturaleza local es retroceso

Cartagena ha estado avanzando cada día hacia una ciudad más dura, más caliente y más ajena a su propia naturaleza. Lo que hoy ocurre en el Parque Apolo no es un hecho aislado: es parte de una larga cadena de decisiones autoritarias que han ido arrancándole árboles, manglares y sombra a la gente, mientras se vende la idea de “progreso” para el turismo y el cemento. La denuncia de la ciudadana Irina Junieles Acosta a la Procuraduría resume el sentimiento de muchos vecinos: lo que debía mejorar el entorno en el barrio El Cabrero desde la intervención distrital en ese parque, terminó convirtiéndose en otra herida ambiental para la ciudad. Otra más.

Ya ocurrió con la Isla de Los Pájaros y con el manglar que crecía junto al baluarte cercano a la laguna de San Lázaro. También pasó con........

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