Equipo por Bolívar |
El artículo primero de la Constitución de 1991 establece que Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general. Definición que debe ser un ideal a convertir en realidad por cada uno de los ciudadanos que integramos esta nación, a través de los mecanismos de participación ciudadana y comunitaria contemplados en la propia carta magna.
Pero mayor responsabilidad en conseguir ese anhelo lo deben tener quienes hacen parte de las corporaciones públicas encargadas de elaborar y expedir las leyes en Colombia, que están en deuda de realizar un diagnóstico político, jurídico y social del porque a 35 años de existencia de la Constitución la dignidad humana es vituperada y el interés particular prima sobre el beneficio común. Esa misión, de gran importancia para la vida democrática de esta nación, la van a asumir el próximo 20 de julio los hombres y mujeres que elegimos el pasado 8 de marzo.
En el caso de Bolívar y su capital, Cartagena, depositamos un voto de confianza a la juventud, experiencia, formación profesional de ese grupo de hombres y mujeres que pusieron sus nombres al escrutinio popular, resultando con las más altas votaciones del Senado y la Cámara de Representantes incluso del país entero. De igual manera, consideramos que los parlamentarios elegidos deben adoptar nuevos y mejores comportamientos que faciliten la interacción con comunidades y la sociedad civil, identificando alternativas de solución a los problemas colectivos para que al finalizar sus periodos administrativos puedan mostrar logros concretos en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población.
Por eso proponemos a los nuevos parlamentarios que representan nuestro departamento dejar de lado las diferencias políticas y hasta personales para conformar un Equipo por Bolívar, que elabore un plan de acción en articulación con el señor gobernador, el alcalde de Cartagena, sus funcionarios, las organizaciones gremiales y comunitarias; que contemple la ejecución de estrategias de los planes de desarrollo locales y regionales. Sería un verdadero cambio político y al final ganaría la comunidad bolivarense. Grave error del Gobierno nacional ha sido el de apoyar a los mandatarios de acuerdo a su ideología, cuando ni los problemas de las ciudades ni de la población rural tienen color político.