La cobardía de los autoritarios
Al intentar proyectar históricamente su régimen dictatorial, Adolf Hitler decía que este duraría mil años. Podría haber dicho cinco mil, pero su referente de poder duradero era el Sacro Imperio Romano Germánico, el cual llegó prácticamente al milenio (962-1806). Todo esto con suficientes asegunes como para que Voltaire se burlara de su verdadera naturaleza diciendo que “no era ni sacro, ni imperio, ni romano, ni germánico”.
Al mismo Hitler, que puso al mundo en vilo bañándolo en sangre, su ambicioso sueño se le fue al caño poco más de una década después de su famosa declaración.
Aclaro que no veo ningún Hitler por nuestros rumbos (aunque aprendices nunca faltan), pero sí la confirmación de que los autócratas de todos los tiempos ambicionan eternizarse en el poder. Nos lo demostró el senador Adán Augusto López cuando en octubre de 2024, durante un debate en el pleno del Senado de la República, dijo que a la oposición le tomaría al menos 50 años volver a conseguir una mayoría calificada en el Congreso para poder revertir las reformas constitucionales........
