2025: cuando el desarrollo dejó de ser discurso y empezó a medirse en el territorio

Cerrar un año no es solo hacer balances. Es, sobre todo, preguntarnos qué aprendimos y qué estamos dispuestos a cambiar.

El 2025 dejó una lección clara para Cartagena y Bolívar: el desarrollo no ocurre por inercia ni se decreta desde los escritorios. Se construye cuando las decisiones se toman con evidencia, con presencia en el territorio y con una visión compartida de largo plazo.

Durante años hablamos de competitividad como un concepto abstracto, asociado a rankings, eventos o grandes proyectos. Este año entendimos que la verdadera competitividad empieza en lo básico: en el pequeño negocio que sobrevive sin acceso a crédito, en el emprendedor que no logra formalizarse, en la empresa que quiere crecer pero no encuentra acompañamiento técnico. Ahí está el verdadero termómetro del desarrollo.

La deuda con la infancia

Los datos son elocuentes. A noviembre de 2025, Cartagena y su........

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