Pedir perdón por la Conquista |
Hace un par de semanas el rey hizo unos comentarios al embajador de México asumiendo que durante la Conquista los españoles cometimos abusos. Estas declaraciones vinieron en gran medida causadas por las insistentes peticiones de disculpas que la actual y el anterior presidente de México han exigido a España por los crímenes cometidos en la Conquista. Las palabras del rey fueron bien recibidas en México, pero no satisficieron del todo a la presidenta Sheinbaum, que las vio como descafeinadas. Este es un tema terriblemente polémico y que yo, un español, escriba sobre él en un diario de Cartagena de Indias es, como se pueden imaginar, complejo.
¿Fueron los españoles asesinos, como dan a entender los presidentes mexicanos? ¿O la Conquista fue un proceso civilizatorio que llevo a América a la modernidad? Pues, en el fondo, las dos cosas son ciertas. La Conquista es un periodo relativamente corto que se extiende de finales del XV a mediados del XVI y que concluye cuando se establecen los virreinatos. Si se compara el estado de cosas cuando llegó Colón con el que había cien años después, se puede ver que, efectivamente, los españoles mataron a mucha gente. También se puede ver que culturas que en el mejor de los casos estaban en la Edad de Bronce y muchas veces en el Neolítico fueron sustituidas por una realidad mestiza firmemente anclada en la modernidad mediante universidades, hospitales, carreteras, comercio globalizado con Europa y Asia, etc. No hubo un genocidio como tal, pero miles murieron por enfermedades, trabajos forzados y desarraigo. A cambio, se creó la civilización madre de la actual Iberoamérica, siendo que en 1800 Ciudad de México era mucho más rica y populosa que Madrid e infinitamente más que cualquier ciudad de Norteamérica. Lo cual debería dar que pensar.
¿La Conquista implicó muerte? Claro que sí. ¿Implicó progreso? Por supuesto. Igual que la conquista de las Galias por César, en la que murieron millones de galos y ningún francés actual exige disculpas a Italia. ¿Por qué los presidentes mejicanos sí las exigen? Posiblemente, por el mismo motivo por el que Petro sacó la espada de Bolívar en presencia del rey: porque cuando las cosas no van del todo bien dentro, siempre viene bien tener alguien fuera a quien echar las culpas. Aunque sean las culpas de algo que pasó hace cientos de años, que no se puede explicar desde el maniqueísmo y que tuvo lugar cuando todo, empezando por la mentalidad, era totalmente diferente.