Tren interoceánico: una tragedia anunciada

El descarrilamiento del Tren Interoceánico no es solo una tragedia que llena de dolor y rabia a trece familias, es la evidencia brutal de lo que ha implicado para el país el ejercicio caprichoso del poder, los delirios de un hombre que se siente iluminado y la corrupción e ineptitud que abunda en la nueva clase gobernante.

Los grandes proyectos —el aeropuerto de Tizayuca, el Tren Maya, la refinería Olmeca y el Tren Interoceánico— exhiben al mal gobierno: ayunos de un ejercicio elemental de planeación, con oscuros procedimientos en su desarrollo amparados bajo el subterfugio de la “seguridad nacional”, con sobrecostos excesivos que hablan lo mismo de ineptitud que de las raterías de los que se dicen moralmente superiores.........

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