El país de un solo hombre
La carta de López Obrador a Trump no es una carta. Es un manotazo sobre la mesa y, aunque no lo quieran aceptar, también es una confesión política.
Oficialmente habla de soberanía, intervencionismo y prudencia diplomática. Muy bonito. Muy patriótico. Muy de manual mañanero. Pero en el fondo dice otra cosa. Dice que Morena está nerviosa, que el incendio ya se huele y que alguien decidió romper la vitrina de emergencia donde estaba guardado el extintor de Palenque.
México tiene presidenta, canciller, embajador, gabinete, partido, voceros y toda una fábrica de comunicados oficiales. Aun así, quien salió a fijar la línea fue el expresidente. El mismo que prometió retirarse de la vida pública para dedicarse a sus árboles, sus libros y su silencio selectivo. Pues el silencio duró hasta que olió a quemado.
La carta........
