El CIESAS, tan lejos y tan cerca
Todos los días voy a mi centro de trabajo, el CIESAS, y veo que todavía hay luz y las computadoras sirven, que el personal administrativo trabaja, y que las evaluaciones externas ubican a este centro público de investigación en ciencias sociales, como de excelencia.
Sin embargo, también, todos los días me entero de que ya hay personal que no asiste porque no le han pagado desde enero; que las publicaciones están completamente atoradas, que bajo la aparente normalidad, muchas actividades no funcionan porque existen problemas que se han agravado y los recursos no alcanzan, los presupuestos que llegan están cada vez más recortados y, lo más grave, es que existe una severa simulación que va más allá de la austeridad. No se trata de una gripa que se cura con reposo, sino que el mismo corazón del CIESAS está amenazado, sus arterias se han tapado y se puede tener un infarto.
Muchas veces hemos escuchado en las redes y la opinión pública que la austeridad de este gobierno no es tal, que en realidad lo que ha sucedido es que han cambiado las........
