‘Bruma’: ‘in memoriam’
“Siempre he usado la veladura, pero ahora más, para que nada tenga contorno, porque así es la memoria traumática, nunca es clara”, explicaba Beatriz González en la exposición ‘Bruma’. Era 2022, cumplía noventa años y seguía pintando, con los dedos adoloridos y con unos ojos que, quizás por no ver bien los contornos, se volcaban –aún más, si cabe– en el fondo de su memoria.
Hoy cobra mayor simbolismo que ‘Bruma’ haya sido expuesta en ‘Fragmentos’, el Espacio de Arte y Memoria cuyo piso fue hecho con la fundición de las armas que entregaron las Farc en los Acuerdos de Paz, y que fue esculpido, como forma de resignificar el dolor, por mujeres víctimas del conflicto armado en los talleres que hacen parte íntegra de ese contramonumento creado por Doris Salcedo, una de las discípulas de Beatriz.
Capa sobre capa, de piso a techo, dos mujeres artistas, y amigas, se encontraban en ese espacio ceremonial, para revisitar, con otros colores, a los cargueros de ‘Auras anónimas’. Salcedo había querido........
